por MMestre el Jue 11 Mar, 2010 3:36 am
Pues yo hago más o menos como tú, salsaqueen, sólo que las mías al mediodía comen en el cole, y que la merienda se acaba convirtiendo en un comeguarradas muchos día cuando se juntan con los compis del cole y se van pasando las cosas, que si galletas de todo tipo, zumos o lo que sea, pero bueno, si comparamos con lo que comen a lo largo del día, no es tanta guarrada tampoco.
Lo malo es lo que comenta mamimellis, cuando hay testigos y coincide por ejemplo que es un día que no comen apenas. Entonces no tarda mi madre en meterme el rollo de que si sufre porque comen fatal, que si comen poco, que si tal que si cual. Que cuando se pone así, hasta de las revisiones médicas duda. Y como que me cuesta pasar de ella, o más bien me da palo que me venga con estos rollos, si estoy de humor y me cuadra, cuando está mi madre intento hacer algo que tenga éxito asegurado, como una sopita y unos pinchos de pollo, por ejemplo, o pepino y tomate, que les encanta también.
Y me da rabia que se meta, porque ella conmigo lo hizo fatal, la pobre con toda su buena intención, con su obsesión de que comiera, y fíjate tú, que pasó de la obsesión de que comiera a la obsesión de que no comiera. Ahora parece que le sepa mal que coma con la cosa de que estoy gorda, pero es que según ella lo estoy casi desde los doce años. La cuestión es que no se acierta nunca, unas veces por poco y otras por demasiado, y yo una de las cosas que tuve claras es que no quería repetir su patrón intervencionista en las cuestiones de comer. Y bueno, de momento diría que no lo hago mal del todo, pero sí me gustaría saber pasar más de lo que ella opine y confiar más todavía en el criterio de las niñas.


Asesora de lactancia de ALBA-Múltiples. Atención telefónica gratuita en el 646 82 89 83. Si no respondo a la primera, insistid, que no siempre lo puedo coger...